jueves, 21 de agosto de 2014

Sobre negro

Alguien me dijo una vez que un fondo blanco es síntoma de positivismo. Una visión clara simboliza que todo va bien, que se ve la luz al final del túnel y el vaso medio lleno. Al parecer te equivocaste. O eso, o he encontrado esa excepción siempre requerida, cargada con la responsabilidad de confirmar, de hacer oficial la dichosa regla. 
Existe un «Yo inmortal»con coraza blanca y corazón ennegrecido con los años, o más bien, con los daños. Lenguaje no verbal, está inventado. Aunque comprendo que, en ocasiones, la claridad se diluye bajo la lluvia, o puede que las lágrimas la hagan difusa. 
Mi propio mundo, estos espacios míos tendrán una planta negra. Negro, ese color tan polémico... Negro como la noche, negro que absorbe la luz al completo. Podría dársele ciertas connotaciones negativas, no tiene pérdida. No obstante,  puestos a mirar más allá: el negro simboliza el misterio, lo incierto y, ¿por qué no? Lo perverso, lo  salvajr. Las ansias de ahogar gritos ardientes en mitad de la noche. 
Y, sobre ese cúmulo de agitación, destaca la luz del blanco. La poca pureza que aún queda en todo lo escrito de mi puño y letra. Esa claridad veraz que a nadie confunde. Lo positivo sobre la pésima sensación de vacío.